Utilizamos cookies

Utilizamos cookies esenciales para el funcionamiento del sitio y cookies opcionales para análisis. Nunca vendemos sus datos.Política de cookies·Política de privacidad

Modelo 721: la declaración informativa de monedas virtuales situadas en el extranjero

El modelo 721 es la declaración informativa sobre monedas virtuales situadas en el extranjero. No es una liquidación: no se paga nada con ella. Es una declaración de información, y su función es dejar constancia ante la Agencia Tributaria de qué tienes y dónde lo tienes. Esta página explica qué es, en qué se diferencia del IRPF y del modelo 720, qué datos hacen falta para cumplimentarla y cómo CryptaTax reconstruye esa información a partir de tus operaciones.

Crea tu informe de criptomonedas

Información general a junio de 2026; no constituye asesoramiento fiscal. Los importes, umbrales y plazos los fija la Agencia Tributaria y cambian. Consulta la sede electrónica de la AEAT o a un asesor fiscal antes de presentar cualquier declaración.

Modelo 721: la declaración informativa de monedas virtuales situadas en el extranjero

Qué es el modelo 721

La Agencia Tributaria lo define como *declaración informativa sobre monedas virtuales situadas en el extranjero*. Los tres términos importan. Informativa: comunica datos, no calcula ni ingresa impuesto. Monedas virtuales: se refiere a criptoactivos, no a cuentas bancarias ni a valores. Situadas en el extranjero: el criterio de localización es lo que decide si algo entra o no, y no siempre coincide con la intuición del titular.

Conviene tener claro desde el principio que declarar en el 721 y tributar por tus criptomonedas son dos obligaciones distintas. Puedes tener que hacer una, la otra, las dos o ninguna. Confundirlas es el error más frecuente, y lleva tanto a declarar de más como a olvidar una obligación que sí existía.

En qué se diferencia del IRPF y del modelo 720

Son tres cosas separadas que la gente mezcla constantemente:

  • El IRPF es donde tributan las ganancias y pérdidas patrimoniales por vender, permutar o gastar criptomonedas, y donde van los rendimientos que hayas obtenido con ellas. Ahí sí se calcula y se paga.
  • El modelo 720 es la declaración informativa de bienes y derechos situados en el extranjero en general: cuentas, valores, inmuebles. Es la hermana mayor del 721.
  • El modelo 721 es específico de monedas virtuales en el extranjero. Existe precisamente porque los criptoactivos no encajaban bien en las categorías del 720.

Que presentes el 721 no te exime de declarar en el IRPF, y viceversa. Son declaraciones con finalidades distintas que se alimentan, eso sí, de los mismos datos de origen: tu historial de operaciones.

A quién afecta

En términos generales, la obligación mira a personas y entidades residentes fiscales en España que sean titulares, o que tengan poder de disposición o la condición de beneficiarias, de monedas virtuales custodiadas en el extranjero. Existen importes mínimos por debajo de los cuales no hay que presentarla, y hay reglas sobre cuándo debe repetirse la presentación en años posteriores.

No reproducimos aquí esas cifras ni los plazos, y desconfía de cualquier página que lo haga sin fecha: se actualizan por normativa y una cifra desfasada es peor que ninguna. Consúltalos en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o con tu asesor. Lo que sí puedes hacer desde ya es preparar los datos, que es la parte laboriosa.

Qué se entiende por “situadas en el extranjero”

Esta es la parte que más dudas genera, y con razón. Una criptomoneda no está físicamente en ningún sitio. El criterio práctico gira en torno a quién la custodia y dónde está establecido: no es lo mismo tener saldo en un exchange con establecimiento en España que en uno domiciliado fuera, y tampoco es lo mismo un saldo custodiado por un tercero que una cartera cuyas claves controlas tú.

Cada situación exige mirar la norma concreta y, a menudo, el criterio administrativo aplicable. Es una de las pocas partes de este tema donde una consulta profesional se paga sola, porque la respuesta depende de detalles que solo tú conoces.

Qué datos necesitas reunir

Sea cual sea tu conclusión sobre la obligación, los datos que hay que tener encima de la mesa son siempre los mismos:

  • La identificación de cada proveedor o plataforma donde tengas saldo, y dónde está establecido.
  • El tipo de moneda virtual y el número de unidades de cada una.
  • La valoración en euros en la fecha que corresponda, con el criterio de valoración aplicado.
  • Las direcciones o cuentas asociadas, incluidas las que ya no usas pero que tuvieron saldo durante el año.
  • El origen de cada posición: compra, permuta, recompensa, transferencia desde otra cartera tuya.

El último punto es el que más trabajo da y el que casi nadie tiene documentado. Sin él, no puedes distinguir un traspaso entre tus propias carteras de una adquisición nueva, y esa distinción cambia tanto el 721 como el IRPF.

Por qué esto es difícil a mano

Un año de actividad en varias plataformas y cadenas produce cientos o miles de apuntes. Cada exchange exporta en su propio formato, las carteras no exportan nada legible, y los movimientos entre tus propias direcciones aparecen dos veces, una como salida y otra como entrada. Reconstruir eso en una hoja de cálculo es posible, pero es un trabajo de días y cada corrección manual abre la puerta a un error nuevo.

El problema se agrava con el tiempo: si llevas varios ejercicios sin ordenar los datos, cada año depende del anterior, porque el coste de adquisición viene arrastrado.

Errores frecuentes

  • Tratar un traspaso entre carteras propias como una venta y una compra, lo que infla las ganancias del IRPF y distorsiona los saldos.
  • Olvidar carteras antiguas que tuvieron saldo durante parte del año.
  • Valorar todo a 31 de diciembre sin comprobar qué fecha y criterio corresponden.
  • Mezclar el 721 con el IRPF y dar por hecho que presentar uno cubre el otro.
  • No conservar el soporte: la declaración se presenta una vez, pero las preguntas pueden llegar mucho después.

Cómo te ayuda CryptaTax

CryptaTax parte de tus datos de origen, no de tus notas. Conecta con exchanges y carteras, reconstruye el historial completo y deja cada cifra unida a la operación que la produjo. Para lo que aquí importa, eso significa:

  • Los traspasos entre tus propias carteras se casan automáticamente y no se confunden con compras ni con ventas.
  • Cada posición queda identificada por plataforma, moneda y número de unidades, con su valoración en euros.
  • El coste de adquisición se arrastra correctamente de un ejercicio al siguiente.
  • Puedes exportar el detalle en un formato que tu asesor use tal cual, sin rehacerlo.

Lo que CryptaTax no hace, ni debe hacer, es decidir por ti si estás obligado a presentar el modelo 721. Esa es una cuestión de normativa y de tu situación concreta. Lo que sí resuelve es la parte mecánica: tener los datos ordenados, completos y justificables cuando llegue el momento de decidir.

Si llevas años sin ordenar esto

Es una situación más común de lo que parece, y tiene arreglo. Tanto la cadena de bloques como el historial de los exchanges son permanentes, así que los ejercicios anteriores se pueden reconstruir aunque en su día no anotaras nada. Rehacerlos a partir de los datos de origen, en lugar de estimarlos, es lo que permite dejar todos los años sobre la misma base coherente.

Qué documentación conviene conservar

Una declaración se presenta una vez, pero las preguntas sobre ella pueden llegar años después, cuando ya no recuerdas por qué pusiste una cifra concreta. La diferencia entre responder en una tarde y reconstruir un ejercicio entero bajo presión está en lo que guardaste en su momento.

  • El extracto completo de operaciones de cada plataforma, tal como te lo entregó, sin retocar.
  • El criterio de valoración que aplicaste y la fuente de los precios utilizados.
  • La correspondencia entre cada dirección de cartera y su titular, cuando no sea evidente.
  • El detalle de los traspasos entre tus propias carteras, con las dos patas identificadas.
  • Una copia de la declaración presentada y del justificante de presentación.

Conservar los datos de origen, y no solo el resumen, es lo que convierte una revisión en un trámite. Un resumen sin soporte obliga a rehacer el trabajo desde cero.

Si has usado DeFi, NFT o staking

Aquí es donde la mayoría de las herramientas y de las hojas de cálculo se quedan cortas. Un intercambio en un protocolo descentralizado, la entrada y salida de un pool de liquidez, la recepción de recompensas o la compra y venta de un NFT generan movimientos que no se parecen a una compra en un exchange y que rara vez llegan etiquetados de forma útil.

El problema no es que sean imposibles de tratar, sino que exigen distinguir qué es una adquisición, qué es un rendimiento y qué es un simple movimiento entre posiciones propias. Si esa clasificación se hace mal, el efecto se propaga: un coste de adquisición equivocado hoy distorsiona todas las ventas posteriores de esa moneda, también las de ejercicios futuros.

Por eso conviene resolver la clasificación desde los datos de la cadena, no a mano y no a posteriori. CryptaTax interpreta esos movimientos y deja visible lo que no ha podido clasificar con seguridad, en lugar de decidir en silencio.

Cómo cambia la respuesta según tu situación

Dos personas con el mismo saldo pueden tener obligaciones distintas. Lo que cambia la respuesta suele ser esto:

  • Dónde está custodiado: no es lo mismo un proveedor establecido en España que uno domiciliado fuera, ni un saldo custodiado por un tercero que una cartera cuyas claves controlas tú.
  • Qué papel tienes: titular, autorizado, apoderado o beneficiario no son la misma posición a estos efectos.
  • Cuánto tiempo mantuviste la posición: una posición abierta y cerrada dentro del año no se documenta igual que una que llega a fin de ejercicio.
  • Qué más tienes en el extranjero: el 721 convive con otras obligaciones informativas y conviene mirarlas en conjunto.

Cuándo compensa hablar con un asesor

No en todos los casos hace falta, pero hay señales bastante claras. Si controlas directamente las claves de tus carteras y no tienes claro cómo se localizan, si figuras como beneficiario de posiciones que no están a tu nombre, si has operado a través de estructuras societarias, o si arrastras varios ejercicios sin declarar, el coste de una consulta es pequeño comparado con el de una corrección posterior.

Lo que sí puedes llevar preparado a esa consulta es la parte laboriosa: el historial completo, ordenado y con cada cifra trazable. Un asesor que recibe datos limpios resuelve en una reunión lo que con datos sueltos le llevaría semanas, y te lo cobrará en consecuencia.

Antes de presentar

Una lista corta que evita la mayoría de los disgustos:

  1. Reúne el historial completo de todas las plataformas que hayas usado durante el año.
  2. Añade las direcciones de todas tus carteras, incluidas las que ya no utilizas.
  3. Comprueba que los traspasos entre tus propias carteras aparecen como un solo movimiento.
  4. Revisa las operaciones sin precio: suelen ser el origen de las cifras raras.
  5. Confirma en la sede electrónica de la AEAT los importes y plazos vigentes, o pregúntaselo a tu asesor.
Crea tu informe de criptomonedas

FAQ

¿El modelo 721 sirve para pagar impuestos por mis criptomonedas?

No. Es una declaración informativa: comunica qué tienes y dónde, sin liquidar ningún impuesto. Las ganancias y pérdidas por vender, permutar o gastar criptomonedas, y los rendimientos que hayas obtenido, se declaran en el IRPF. Son obligaciones distintas que pueden coincidir en el mismo año.

¿Es lo mismo que el modelo 720?

No. El 720 cubre bienes y derechos en el extranjero en general, como cuentas o valores. El 721 es específico de monedas virtuales situadas en el extranjero. Puedes estar obligado a uno, a los dos o a ninguno según lo que tengas.

¿Tengo que declarar las criptomonedas que guardo en mi propia cartera?

Depende de cómo se localice esa cartera según la normativa y de tu situación concreta, y no es una respuesta que se pueda dar en general. Es exactamente el punto donde conviene consultar con un asesor fiscal o revisar el criterio publicado por la Agencia Tributaria.

¿Qué pasa si tengo saldo repartido en varias plataformas?

Se declara el conjunto, no cada plataforma por separado, y eso obliga a tener el historial completo de todas ellas antes de poder valorar nada. Es el motivo principal por el que conviene consolidar los datos con una herramienta en lugar de a mano.

¿Cómo valoro mis criptomonedas en euros?

Con el criterio y la fecha que fije la normativa aplicable a esta declaración. Lo importante en la práctica es aplicar el mismo criterio de forma coherente y poder demostrar de dónde sale cada valoración, algo que CryptaTax deja registrado automáticamente.

¿Y si me equivoco en una declaración ya presentada?

Existen vías para corregir una declaración informativa presentada. Lo que marca la diferencia es tener el soporte ordenado: si puedes reconstruir de dónde salía cada cifra, corregir es un trámite; si no, es rehacer el año entero bajo presión.

Related